viernes, 6 de noviembre de 2009

ORACIÓN DE CARMENCITA

ORACIÓN DE CARMENCITA

Desde ALGUN LUGAR que me eriza el pelo,
Carmencita agazapada me repite que:
Basta de pensarme, Olga.
Basta de recordarme hablándote
de unas pestañas como almidonadas,
fantasma del subte,
contándote de mis chicos
de piel suavecita.
Basta de imaginarme estrenando
un vestido color verdetarde
revolviendo el canasto de las naranjas.

...Un vestido color verdetarde...
...un olor a marido, a compañero, a caricia...

Hace ya tiempo trato de olvidar
que unas pestañas pueden almidonarse.
No sé qué manos mías pueden olvidar
la piel de mis hijos.
En cuanto a los vestidos, las caricias,
...no sé...qué era eso.

Tal vez alguien use hoy por mí un
pañuelo blanco en la cabeza
Tal vez él ya me olvidó
Mis chicos estarán crecidos, irreconocibles
Su piel hoy debe ser fuerte.

Por eso, no me pienses más.
¿Acaso en los bañados del camino negro
no hay mujeres descalzas
que siembran hijos que saben
nadar sin miedo al agua contaminada?

¿Acaso no hay viejos enfermos y chicos hambrientos
durmiendo bajo los puentes?
Buscame en una de las tantas mujeres de la semana
volviendo a casa en el 104
dejando una mancha de grasa en el cristal
cuando duermo vencida de cansancio y sangre animal.

Estoy en cada nostalgia del amor no amado
En cada cabeza que cae por pedir comida.
Si estuvieras triste, Olga, estaré a tu lado
compartiendo tus lágrimas, tu pan y tu sal.

Pero no me llores, amiga. No me pienses.

Quizá me encuentres en los titulares de los matutinos,
hablando la palabra de los periodistas,
soñando el pensamiento de los poetas,
en el esfuerzo del trabajo,
en los recuerdos de las gentes,
en la experiencia, en la conciencia.


Un día volveré y no me reconocerán.
Mi paso se escuchará resonando por las avenidas.
Mi voz será la voz de todos, su canto el mío.
Y marcharemos juntos estrechamente unidos.

Y basta de pensarme.

Puedo estar en algún lugar
restañando no sé qué heridas
o sembrando
almácigos de verdades.
Puedo estar en tus uñas que arañan
paredes que se resisten,
o de señalador en un libro tuyo.
Pero no me pienses más.
Buscame porque estoy.

A Carmencita, desaparecida el 20 de Mayo de 1977.

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