TIEMPO DE CALLAR
El Sagrado Silencio que nos acompaña desde
los ojos inocentes de nuestros perros,
las calladas plantas que nos respiran en quietud,
nuestros pacientes libros,
ésa melodía insonora de la pureza pretérita y futura,
es quizá el sostén del Universo,
mas allá de sus líneas invisibles convergentes
que organizan sistemas,
y de las esferas luminosas donde se celebran
las grandes asambleas
misteriosas y trascendentales.
No importan los ruidos de la secuencia
que se mide en horas,
ni el paso lento de lo sucesivo,
si sabemos que finalmente es Aquél Sagrado Silencio
quien en total reposo dirime en paz,
cada uno de nuestras vanas vibraciones.
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