sábado, 21 de noviembre de 2009

INDIVIDUACIÓN

Siento temblar en mí a mi barrio de la sangre.

La medianoche estalla de frío en un estrellerío mudo.
Camino y escucho al silencio
llegar desde atrás
con sus ecos de túnel.

Desdoblada en algo siniestro
la luna de los poetas miente dibujos en la vereda:
siluetas móviles de hojas de plátano,
ellas inesperadas como roedores,
hojas que se mueven y deslizan
como posibles ratas.

En Mataderos la sangre corre por el costado de las veredas.
Es inútil que trates de no oler
de no mirar,
Ahí está la sangre chorreando de los camiones
en la madrugada,
en el crepúsculo.
Combate del pasado y el presente
desde los ayeres me exploran con asombro
aquellas fragancias del papel tibio,
tinta en palabras frescas,
aroma olido de los paraísos de las acacias,
aquel buscar palabras típicas de poeta
archivo irreparablemente borrado
delete sin copia de seguridad.


El silencio del sábado a la tarde,
es como la paz después de la guerra.
La muerte se huele a través de las grandes heladeras de acero
cargadas con los cadáveres que comerás mañana,
conservados con líquidos que emanan gases letales.

Siento temblar en mí a mi barrio de la sangre.

viernes, 20 de noviembre de 2009

TRES DE LA MADRUGADA

TRES DE LA MADRUGADA

Ahora deambulo en el hielo del aire negro,
y una confunde la sombra de los árboles
con posibles delincuentes escondidos.
Los gatos y los chicos de la villa, pasan a mi lado ...

Soy el hielo el aire y lo negro
el árbol sin su sombra
y soy la sombra misma
la villa de lata trapo y descerebrados
soy el chico arrugado que mira sin ojos
un delincuente pasivo
y no otra realidad que un gato famélico
animal metafísico
principio llevado hasta el final.

Con sueño de dormir de calor humano de hogar
llego inversa a mi casa de quien fuera yo al salir
pues cargo el estallido de la muerte
y es un llegar a la furia y a colores profanos
desesperado palabrerío en la pantalla,
es llegar a eso que me habla de ética y estética
en un lenguaje analfabeto del mero vivir,
y con demencia frígida
la tevé irrumpe inmisericorde
en el sacro espacio
de que llego vestida.

jueves, 19 de noviembre de 2009

CUMBIA

CUMBIA

Lugar de penitencia,
a través del cemento, el nimbo de la llanura
que alguna vez fue la epidermis y hoy es la sangre
se abre paso con la fuerza de una corriente subterránea
sometida a presión desde el pasado.
Animales y hombres dialogan
aquellos muertos, éstos más exánimes que aquellos.
Los segundos son hombres de la semana.
Los primeros son apenas unos ojos tristes
que te harán feliz en familia, sentado a la mesa... el domingo.

Los hombres de la semana, cada vez más abstractos,
no están los sábados a la tarde.
Las virginales mujeres de al lado de casa, perfumadas,
ya no tienen a quien espiar porque ellos
dejaron su carne mortal de orfebres de la sangre
su mundo transitorio de malabaristas del cuchillo
sus delantales y botas enrojecidos
y con su hambre se fueron pálidos
a bailar cumbia en la noche:
"porái ligo una ginebrita que algún tío convide"
"porái ligo una minita de minifalda que me dé calce"

y se marchan... se van yendo... con olor a agua colonia
dejando detrás de sí todo apagado
el sábado a la tarde.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

LUNACIÓN

LUNACIÓN

Aún noche profunda van llegando al lugar de penitencia
bultos sospechosos de cargadas espaldas
regresan los hombres de la semana.

Cuadros de lunación en blanco y negro
párpados de luna en menguante
los lunes con sueño,
los lunados lunes cíclicos yesódicos
espejo repetidor de sombras invertidas
van regresando los hombres de la semana

Se calzan botas blancas níveas,
altas y blancas botas que transmutan al rojo sangre
según las horas y las reses carneadas,
y usarán mandiles
albos mandiles que cubran la promesa.

Sus gorritos de lana irán al mediodía a comprar salame:
con todo el oro del mediodía en divina proporción
caerán lentos doloridos
sus apenas contados níqueles
sobre la grasa del mostrador.

El oro está lejos de la Inteligencia Divina al caer en tierra.

Y esos hombres
ya no saben qué hacer para no dejar de ser hombres
ya no saben qué hacer para ser hombres
ya no saben qué hacer para no dejar de ser.

Y la sangre volverá a correr por los costados.

martes, 17 de noviembre de 2009

AURA

A U R A

Mujeres de la semana llegan al lugar de penitencia
arrojando luces de todo tipo ligeras y frescas
con impecable cabello
largo y negro bien lavado, aromático,
que dejan caer hasta la cintura
sobre su espalda torneada.
Aún es de noche.
Ellas van apareciendo alegres como gorriones
cargan sin quejarse objetos pesados,
se doblan hasta el suelo se ensucian con sangre
se abren como tijeras, como compases.
lavan el piso grasiento
comen pan con salame.
Al transcurrir el día, su cabellera se cristaliza y enturbia.
Ellas se duermen y hasta sueñan en el viaje de regreso.
Avanzan por regiones inexploradas
olvidando el unto
que viola el encanto de su pelo con brillo de piano.
Su cabeza marchita decora el vidrio del 104
con una aureola esmerilada.
Luces nocturnas entran a los saltos por la ventanilla.
Turbadora oferta de hidromiel desde dentro,
la mancha de grasa
alrededor de sus cabezas abandonadas
fosforea y titila como el aura de los santos.

Cuando ellas despierten y se alejen
el aura permanecerá
como un sello doctrinal que se manifiesta
respondiendo a la conjura de las luces.

Sólo son ciertas mujeres semanales.

domingo, 15 de noviembre de 2009

SOFTWARE

SOFTWARE

Las mujeres de al lado espían y dicen hasta envidiamos
a esas mujeres semanales que dan conciertos de piano
sobre ese animal nervioso cargado de programas
caja muda que se abre y escribe
al conjuro de botones
casa madre puerta.
Rápidas y seguras, tic tic tic, deditos ágiles,
y ahí se mueven los números en la pantalla
envidiadas por aquellas que salimos a la vereda
a mirar a las personas envidiables
y no a las que duermen y sueñan sobre los vidrios.

Las semanales sabias liberan fragancias exóticas.
Tratamos de adivinar sus vidas misteriosas.
Usan el cabello breve un plumoncito amarillo.
Van al quiosco a comprar cigarrillos
y dejan sus dientes brillando
su cabeza como un sol de bronce bajo el toldo
en el juego de un minucioso recuerdo
del pobre quiosquero
que se pierde en inútiles monólogos interiores.

Ellas fuman como hombres y hablan como actrices
a nuestros ojos y oídos de cimientos no fecundados.
Creemos que se prostituyen
lo cual no excluye envidiar igual.
Son terriblemente misteriosas las sabias.
Deben tener un amante, dos, tres,

¡Si una pudiera despertar un día y ser de pronto una de ellas!
Comprar un programa y cargárselo una misma:
te lo metes por la cabeza y ...
¡enter! ¡enter!

Para colmo ese 104 que pasa de a ratos ...
viriles ellos conducen sin mirar a los lados
gallardos como si montaran a caballo
ásperos indiferentes devastadores
¡Aqui, aquí estoy! cogotes, sin mirar a los lados.
104, 1 + 4 da 5, ¡Ay, Primavera!

sábado, 14 de noviembre de 2009

HARDWARE

HARDWARE

Tener un amante, un marido, un compañero, caricia, olor.
aunque fume
aunque huela a sudor y tenga manías
aunque se emborrache o sea comunista
y se lo puede soñar
mediante saturnales poderes de adivinación
bien lejos de todo esquema solar ya que un
amante, marido, compañero, caricia, olor
es para usar de noche.
Todo consiste en decirlo sin decirlo pues en el barrio
no se hablan esas sucias cosas.
Una ve esos hombres de fierro oxidado manchados de sangre
marido amante compañero caricia olor...
músculos prietos
venas de radiación iniciática
sienes que explotan en ritos de fertilidad
jadeo descontrolado uñas de alfileres clavados
dientes dulcísimos que muerden
placer furioso endemoniado

y te lo sueñan como auténticas poetas sin decirlo jamás
a ese marido, amante, compañero, caricia, olor,
en las noches largas en que el perfume de los paraísos
perdona los insoportables olores que hostigan la ventana
que aún en verano debe ser cerrada en Mataderos.

Si fuera mi marido
no iría al sindicato ni a la huelga.
No pensaría más que en la mesa y en la cama
ese marido, amante, compañero, caricia,
olor que nunca sentirán.

viernes, 13 de noviembre de 2009

GINEBREANDO


GINEBREANDO


Arde una alta noche
nicotina de nube suspendida
congelada lámpara nostalgidormilenta
Por un ojo de llave
víbora de humo
busca la salida.
Chocar de ideas
Palabras vuelven al punto
liquidación de haberes
fuerza malvendida
Hombres de fierro oxidado
la idea cambia de lugar
camina, vuela, busca la salida.
Coinciden,
se desdicen y ofenden
golpean sobre la bruta mesa
En el alma
águila heroica dispuesta
junta los garfios
muerde con dedos de granito
su apoyatura estremecido espolón
cresta brava infla alas duras
mole de músculos prietos
mirada puesta allí
basura, asco, hartazgo
se dispara contra el candado
y errado el tiro
busca la salida.
Copas calientes
demorada noche en abandono fugitiva hacia la luz.
Cansancio burla de campanillas
otro día doblado pega el salto como entre dos espejos
abrochar botones es tarde,
nada de amor por hoy
y el hombre
busca la salida.

jueves, 12 de noviembre de 2009

JAULA CAMIONES JAULA

JAULA CAMIONES JAULA

Soy hombre de fierro oxidado ajeno a todo misterio.
La realidad no existe fuera de mí

Conduzco grave los camiones jaula con mi ropaje de campo.
Traigo chanchos objetivos desde remotos campos subjetivos
Huelo a tierras negras, a estiércol en santidad.
Horas y días parando en la calle no es tan malo
si traes una mujer para que cebe mate con trocitos
de cáscara seca de naranja y una piedrecita
de azúcar quemada en la instancia terrestre
encendiendo fuegos primordiales con gas envasado.
Los cerdos tenemos sed
no hay espacio para echarme
los otros se me suben encima
si llego muerto
no me pesan
no me venden
las sagradas vacas miramos tristes con ojos degollados pronto.

Al Matadero se viene diagramado y programado
con driver incorporado
hablando por radio con la estancia desde el camión
dígale a la Eulalia que está en mi corazón
cambio y fuera
y que viva comoquiera con cualquiera
y que le mando saludos
desde el camión cambio y fuera.

Nostalgia de verde y lejanía, ay alma mía...
Nostalgia... de verde y lejanía...
ni mi guitarra ya es mía

No hace mucho también ésto era campo.

De las llanuras sólo quedan las jaulas
y entre sus barrotes, asoma tu cabeza virtual.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

SEIS SEIS SEIS NAVAJA

SEIS SEIS SEIS (NAVAJA)

Surge ella la navaja reina en la pantalla
forma y espíritu filo veloz
vuelo inconsciente campo de miedo
y hombres que subrayan. Subrayan cosas invisibles
con voz disonante falsamente vibrada como segura.
Son también ellos hombres de la semana
con trajes oportunos y cuellos impecables.
Suelen empuñar un orgulloso caduceo tambaleante y viejo.

Giran el rostro hacia un lado
despavoridos ojos hacia el otro
mirando a la reina
que se mueve ligero en el aire ¡zum! ¡zum!

Se los ve hablar, sus bocas tiemblan rapidez disimulada,
sus brazos y ojos no paran nunca,
sus cerebros no descansan.
Saben decir cosas en voz muy alta, que no todos entienden.
Es importante que no todo se entienda,
por ese asunto de los suicidios.

Ahí están los crímenes también atados
irremisiblemente atados al pan ausente
al error del pan ausente el pan ausente
al que aluden con frecuencia densa, baja,
aunque impotentes acaban capturados
en sueños de exterminio.
Tienen sus buenas vidas que lucen con orgullo
pues han logrado erguirse sobre sus patas traseras
y se sienten afortunados pero no tanto.

Su expresión parece recordar cierto miedo animal,
como algo terrible que pudiera, todo está bien, está bien,
lo lograremos con rigor y misericordia. En ese orden.
No quiero estar en su pellejo.
Se creen destacados divinos convocados
para armonizar el universo sinfónico de Pitágoras
y ejecutar el habla de su música de las esferas.
No quiero estar en su pellejo. Están puestos a prueba.

En largas filas circulares, se sientan todos los días
para tratar de combatir ese sonido microcósmico inquietante
previsto en los Libros Sagrados.
Analizan... elucubran... discuten... votan. Estudian.

Algunos estudian mucho y alcanzan la experiencia sutil
de la Palabra.
Otros están como en sueños.
Si logran despertar, siempre tendrán su banca segura.
Eso creen.
Con suerte a la salida
habrá un periodista que les haga preguntas.
Con suerte
alguien comentará su proyecto en televisión.
Compartir la idea de un proyecto imposible, ayuda a creer en él.

Pero ahí está la navaja ¡zum! ¡zum! ¡zum!
Y ella los divide, los cortajea.
¿Cómo voy a arreglar lo de la navaja?
¿Lograremos un acuerdo?
¿Tendrá arreglo esta cosa?
Ahí te quiero ver : ¡zum! ¡zum! ¡zum! ¡FAH!

martes, 10 de noviembre de 2009

INVERSIÓN DE SÍMBOLOS

INVERSION DE SÍMBOLOS

Los chiquilines de cara arrugada y nocturna
siembran el terror con sus navajas.
Peligrosos, van llegando como las golondrinas.
Algunos pocos saben decir mamá.
casi ninguno dice papá.
Están decorados con cicatrices de guerra:
una quemadura,
un tajo,
ausencia prematura de algún diente.

En largas filas onduladas
los más pequeños
se acercan con bolsitas de plástico hasta las triperías.
Con suerte
llevarán a la mesa lo que caiga de los camiones.
Con suerte
nadie les quitará su botín o su navaja.

Desde lejos,
gordas y desdentadas mujeres los escoltan.

Los más grandes, consiguen drogas y pistolas.

También usan bolsitas de plástico.
Huelen pegamento en ellas
y son llevados al sueño.
Si logran despertar, tendrán siempre su “juguete rabioso”.
La vida no les importa.

Nadie los ha besado.
Nadie los acaricia jamás.

- Acaso ni lleguen a ser hombres de la semana algún día -
... dice mi vecina tomándose el mentón.

Le repito al oído:
Nadie los ha besado.
Nadie los acaricia jamás.

domingo, 8 de noviembre de 2009

CALLE DE LOS MUERTOS QUE RESPIRAN

CALLE DE LOS MUERTOS QUE RESPIRAN

Acerca tu oído. Asegúrate de que aún respiran.
Parecen muertos alineados.
Por favor deja caer una manta sobre ellos.
Está lloviendo.
El cartón que los cubre se deshace.
¿Y aquello tan pequeño?
¡ah! ese ... no quiero verlo.
Qué hace con su mochila escolar llena de trapos
como almohada
durmiendo entre los cadáveres que respiran.
No quiero verlo.
Podría darle un pedazo de mi chocolate.
Le daría todo mi chocolate.
Mamá no deja que me acerque. Tiene sarna.

sábado, 7 de noviembre de 2009

PÉNDULO

P É N D U L O

Quien entonces fuera yo, soñaba con arreglar el mundo.
No quieran decirme cómo era aquéllo.
Vengo de allá. Protagonicé y regreso.

Era la búsqueda inicial, esa mirada
de enfrentar de no retroceder,
entonces la muerte, un test, un cristal revelador,
la corteza de algo explorado por dentro,
un diagnóstico a priori del pánico y la parálisis
que habrían de ser entronizados luego
hasta que todo te separe y te fragmente.

Hoy azorados buscamos
en el vacío trasfondo.
Sol sin piedad. Sol del desierto.
Miramos sin vernos
dónde estamos están dónde,
aquéllos que fuéramos
piedras del templo.

El silencio se expande por todo el planeta levita
Mirar mirar. Quién te denuncia. Dónde.
Peligroso prólogo de manos sin hambre
se preparan en ceremonias que te desbordan
te prohiben y juzgan.

Nuestros pedazos esparcidos
adornan la plaza el atrio
el templo mismo, y el altar, y el ábside
y la campana y la piedra clave de la bóveda.

Somos fantasías oníricas dentro de un sepulcro
desdoblamiento y vuelo
palabra sin sonido
pensamiento profano
restos del naufragio
que siguen llegando a la orilla
aturdidos maderos a la deriva.

No quieran decirme cómo era aquéllo.

Tal vez escuche si responden claro cómo es que ahora
esta arcilla atomizada pretende ser nuevo cuenco
sin las aguas que amasen
sin los fuegos que cuezan
sin el sueño que vuele
esta arcilla seca, pregunto, este puñado de tierra
se supone que yerga
sin aquellas piedras pulidas a espejo
sin su cuerda, ni su diamante.

Y de ser un “somos”,
me veo y sólo “soy” en soledad
péndulo atado a uno de sus lados.

viernes, 6 de noviembre de 2009

ORACIÓN DE CARMENCITA

ORACIÓN DE CARMENCITA

Desde ALGUN LUGAR que me eriza el pelo,
Carmencita agazapada me repite que:
Basta de pensarme, Olga.
Basta de recordarme hablándote
de unas pestañas como almidonadas,
fantasma del subte,
contándote de mis chicos
de piel suavecita.
Basta de imaginarme estrenando
un vestido color verdetarde
revolviendo el canasto de las naranjas.

...Un vestido color verdetarde...
...un olor a marido, a compañero, a caricia...

Hace ya tiempo trato de olvidar
que unas pestañas pueden almidonarse.
No sé qué manos mías pueden olvidar
la piel de mis hijos.
En cuanto a los vestidos, las caricias,
...no sé...qué era eso.

Tal vez alguien use hoy por mí un
pañuelo blanco en la cabeza
Tal vez él ya me olvidó
Mis chicos estarán crecidos, irreconocibles
Su piel hoy debe ser fuerte.

Por eso, no me pienses más.
¿Acaso en los bañados del camino negro
no hay mujeres descalzas
que siembran hijos que saben
nadar sin miedo al agua contaminada?

¿Acaso no hay viejos enfermos y chicos hambrientos
durmiendo bajo los puentes?
Buscame en una de las tantas mujeres de la semana
volviendo a casa en el 104
dejando una mancha de grasa en el cristal
cuando duermo vencida de cansancio y sangre animal.

Estoy en cada nostalgia del amor no amado
En cada cabeza que cae por pedir comida.
Si estuvieras triste, Olga, estaré a tu lado
compartiendo tus lágrimas, tu pan y tu sal.

Pero no me llores, amiga. No me pienses.

Quizá me encuentres en los titulares de los matutinos,
hablando la palabra de los periodistas,
soñando el pensamiento de los poetas,
en el esfuerzo del trabajo,
en los recuerdos de las gentes,
en la experiencia, en la conciencia.


Un día volveré y no me reconocerán.
Mi paso se escuchará resonando por las avenidas.
Mi voz será la voz de todos, su canto el mío.
Y marcharemos juntos estrechamente unidos.

Y basta de pensarme.

Puedo estar en algún lugar
restañando no sé qué heridas
o sembrando
almácigos de verdades.
Puedo estar en tus uñas que arañan
paredes que se resisten,
o de señalador en un libro tuyo.
Pero no me pienses más.
Buscame porque estoy.

A Carmencita, desaparecida el 20 de Mayo de 1977.

jueves, 5 de noviembre de 2009

DÍADA


DÍADA


Aquí hay una soledad que muerde.
Uno vive en el mundo del pensamiento,
el mundo de los solos.

Allá en el tren, indiferente en la noche,
unas cabezas viajan juntas en la misma luz,
algunas en cópula y sudor,
otras dormidas en el vidrio húmedo.

Oscuro, frío, árboles, mi auto espera.

El tren corrompe la noche blanca
y pasan puntos negros a contraluz. Tan solos.
Un diario abierto con el mundo entero encima.
Luego los que piensan.

Oscuro, frío, árboles sin sombra
aquí hay una soledad que muerde su espera
busquemos a los que piensan
porque andan solos.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

ESPAC IO DEL FENÓMENO

ESPACIO DEL FENÓMENO

Despertar en oblícuo sendero, ese despertar en sueño,
ceremonia secreta que jamás compartimos
signo inverso a un aterrizaje forzoso
desde el plano de lo ilusorio
salir... salir... no para ir sino para volver...
para ingresar al plano de la forma mi propia visión heroica
y blandir mi espada de maestría que sin cortar visiones,
logre plasmarlas en pinturas
de plástico camino
enviando a destierro los continentes sin contenido
destruyendo tierras primarias de precaria cocción,
cuencos que serían prontamente
seducidos por materias densas
y enarbolando la flamígera amiga, permitir el ingreso
a los espacios físicos, de sólo aquellos objetivos posibles.
Sólo aquello que sea posible, debe manifestarse.

Estos conceptos, estos roles inquiridos:
equilibro, contrapeso
un límite a lo mágico
tocar lo tangible sin perder lo sutil
ejercicio neutral central cuya escuela
deberé encontrar junto a los maestros
serán por fin el fin de la búsqueda iniciada.

Bautizar la campana que sale de la fragua,
contaminada por dioses no muy bien vistos,
herreros, fragüeros, fogoneros
ponerle Nombre a esa copa invertida
y hacerla puente de mis cuatro lugares.

Tal vez la letra muda transmute en sonido por la gracia otorgada
y vuelva a mí si lavo mi vacío de años
en ejercicios de prueba que temo y espero
cansadamente, esperanzada.

martes, 3 de noviembre de 2009

MONÓLOGO DE LA SOMBRA

Lloviznaba esa noche de una manera bautismal.
Musitaban LOS QUE PIENSAN cosas que yo no alcanzaba.
Entrando por las palmas de mis manos,
me desearon desafíos.
Me preguntaron acerca de lo sabido y lo soñado,
de lo vivido y de aquello esperado sin esperanza,
y soportaron esa manera lenta de caer en el pensamiento
que suelo tener cuando me resisto a caminar hacia atrás.

Viernes de noche un catorce de calles lavadas,
un junio inolvidable que me regalo en memorias,
voces en el patio, apagadas risas,
pisadas fugitivas, silencio.
Silencio y entro.
Y nadie pero Alguien.
Alguien me lleva y enciende para mí un cirio perfumado.
Voy saliendo de los sesenta siglos cuando ingreso
en su Habitáculo de Sabios.
Recupero aquella esencia perdida.

Me basta, me cubre, me colma el respirarlos,
sin saber si para hoy o para nunca
guardaré en custodia las joyas.

Y me entregan las piedras. Y me voy.
A la hora del reparto, visitaré casas de amigos,
dejaré algún diamante claro purísimo
y ahora me lo cuidan, diré,
me lo cuidan que no se empañen sus facetas,
que proyecten y proyecten esos rayos irisados,
rayos que al tocar un alma,
refracten la LUZ que volverá sobre nosotros tan amada.

lunes, 2 de noviembre de 2009

NOCTURNO REGRESO DEL SONIDO

NOCTURNO REGRESO DEL SONIDO

Comienzan a llegar cardúmenes de ideas
detonadas bajo dura presión
aún descontrolado el disparo de mi mente.

Llegan pistas en sepia, como daguerrotipos antiguos.
La inteligencia desactivada al borde de la quiebra,
comienza a enviar señales
sistema de señales luminosas aún en crisis energética
aún software atacado de virus
como la luz de una vela débilmente defendida
estremeciéndose al soplo de una idea
Quiere resucitar quiere volver
esa inteligencia desactivada al borde de la quiebra,
y con timidez asoma
vigía sin escoltas, desconfiada acústica
una voz semielaborada
corriente subterránea, pendular,
sonido under ground que busca la luz
y encuentra el blanco en mi conciencia sorda hasta ahora:
¡Puedo escuchar! Oigo abierta otra vez.

Mi mente genera apresurados anticuerpos para defender
esos sueños letárgicos, paramnesia,
recuerdos inventados que sirvan al efecto.

Pienso y encuentro por fin una Palabra.
y si no la encuentro la creo... y ya no la olvido.
La campana que vivía sin sonido
reproduce y recuerda la música escuchada
Asíntota en el cosmos
creí que nunca volvería a encontrar La Palabra Perdida.

No obstante:
Por qué, me pregunto, llega sigilosa, apenas insinuada,
tan oscura, nocturna, lunar.
Por qué me niega su fluir antiguo, su voz en mi mano,
porqué bajo sugestión de no presencia está pero se esconde...
Ayer cerró con candado la prisión de la célula madre
y tiró la llave al precipicio, esta loca Palabra Lunar.

Es que ella sí sabe aquello que no le he manifestado:
Había yo aprendido a desconfiarle como a cuchillos desnudos
como a juegos ocultos,
de artificio, de manos, de villanos.
Cuando por fin desde un tiempo profano vuelvo a creer en Ella
descubro que su escencia volátil y mutante,
su soplido voraz encendido y helado
su paso de araña por mi oreja crédula,
su seducción feroz de sierpe engañosa
es de puro hermoso que me suena, inaferrable.
Y se me da el milagro:
Comienza de nuevo a visitarme, multiplicada,
con mil vestidos diferentes enjoyada y distinta
uñas de nácar
labios de hielo
Desnuda todo ante mí: sus pechos porcelánicos
y sus pústulas sin remedio
alarga manos de luz y algas y serpientes acuosas y me toca
me anuncia su presencia
y se evade de mí y me deja.

Palabra lunar, nocturna, me persigue en mis andanzas
a través del triperío de mi barrio de la penitencia y huye
sabiendo como sabe que su esencia es mi esencia
que sin ella se pierden las piedras encontradas
y no hay cirios ni libros, ni torturas ni muerte
que pueda yo poblar de imágenes abyectas o líricas
en la pelea diaria del negro sobre el blanco
en el deseo enfermizo de decir cómo es la sangre
cuando brilla chorreando su rojo modo de llorar
desde camiones visitados por chicos de navaja
en las noches infames de mi vergüenza.
Tal vez sea por eso.
Tal vez por eso no quiere aparecer de día su fuego frío.
Viene sólo de noche, siempre de noche.

PLANO DE YETZER

PLANO DE YETZER

Y llegué al tiempo de vivir en el plano de Yetzer
Vida mágica...
...cirios, perfumes resinosos de oriente,
y toda la música en busca de los iluminados.

Me dicen la Palabra esperada.
Tocan mi mano.

Me enseñan a deletrear, a leer, a escribir de nuevo.
Me enseñan a dar mis primeros pasos en esta vida
pero antes deberé estar dispuesta a morir:
movimiento de implosión volitivo.

Quise pensar en el silencio con que se macera todo
Pensar en el silencio. Escucharlo.

Será una buena muerte
pues he sido nombrada
y sólo existe lo nombrado.

no más hurgar en la basura, no más llanto.
diástole y quiebre de vasijas
sólo tierra negra y gusanos,
el final de todos los ruidos,

El Silencio.
El Sagrado Silencio
buscado hasta encontrarme.

domingo, 1 de noviembre de 2009

TIEMPO DE CALLAR

TIEMPO DE CALLAR

El Sagrado Silencio que nos acompaña desde
los ojos inocentes de nuestros perros,
las calladas plantas que nos respiran en quietud,
nuestros pacientes libros,
ésa melodía insonora de la pureza pretérita y futura,
es quizá el sostén del Universo,
mas allá de sus líneas invisibles convergentes
que organizan sistemas,
y de las esferas luminosas donde se celebran
las grandes asambleas
misteriosas y trascendentales.

No importan los ruidos de la secuencia
que se mide en horas,
ni el paso lento de lo sucesivo,
si sabemos que finalmente es Aquél Sagrado Silencio
quien en total reposo dirime en paz,
cada uno de nuestras vanas vibraciones.

miércoles, 28 de octubre de 2009

EL NÚMERO DE ORO

EL NÚMERO DE ORO

Salgo del silencio convirtiendo metales
cuyo origen no me fue permitido dar a conocer.
Avanzo hacia el sonido
pero me es negado el acceso al lugar donde moran
los cuerpos luminosos de los maestros del mundo.

Dudo que pueda conocerlos. Dudo que se dejen ver.
No quiero dudar que existan.

Cuando me encuentro con mi Culpa
caminando a la par en el barrio de la penitencia
nos saludamos como viejas conocidas.

Dejé de ser "somos" hace tiempo.
No acusar. No juzgar. Mea culpa.
Ahí siguen los chicos de navaja
buscando tripa que cae de los camiones
para comer este día.
Mi Culpa me los señala otra vez, otra vez y otra.
Me abro el pecho ¡ coman de aquí !
pero ella sigue señalando.
Basta. Yo no fui. Yo no estaba ahí cuando se hizo.

Por encima del universo manifiesto,
deslizo mi paseo
de pies descalzos y alma sin pecado
enciendo sahumerios, escucho a Mozart
y sin sufrir los vaivenes del péndulo
sorda a mi Culpa
trato de ser feliz de todos modos
y de alcanzar mi cifra de oro
mientras ella me sigue viendo...

viernes, 16 de octubre de 2009

NOCTURNO REGRESO DEL SONIDO

NOCTURNO REGRESO DEL SONIDO

Comienzan a llegar cardúmenes de ideas
detonadas bajo dura presión
aún descontrolado el disparo de mi mente.

Llegan pistas en sepia, como daguerrotipos antiguos.
La inteligencia desactivada al borde de la quiebra,
comienza a enviar señales
sistema de señales luminosas aún en crisis energética
aún software atacado de virus
como la luz de una vela débilmente defendida
estremeciéndose al soplo de una idea
Quiere resucitar quiere volver
esa inteligencia desactivada al borde de la quiebra,
y con timidez asoma
vigía sin escoltas, desconfiada acústica
una voz semielaborada
corriente subterránea, pendular,
sonido under ground que busca la luz
y encuentra el blanco en mi conciencia sorda hasta ahora:
¡Puedo escuchar! Oigo abierta otra vez.

Mi mente genera apresurados anticuerpos para defender
esos sueños letárgicos, paramnesia,
recuerdos inventados que sirvan al efecto.

Pienso y encuentro por fin una Palabra.
y si no la encuentro la creo... y ya no la olvido.
La campana que vivía sin sonido
reproduce y recuerda la música escuchada
Asíntota en el cosmos
creí que nunca volvería a encontrar La Palabra Perdida.

No obstante:
Por qué, me pregunto, llega sigilosa, apenas insinuada,
tan oscura, nocturna, lunar.
Por qué me niega su fluir antiguo, su voz en mi mano,
porqué bajo sugestión de no presencia está pero se esconde...
Ayer cerró con candado la prisión de la célula madre
y tiró la llave al precipicio, esta loca Palabra Lunar.

Es que ella sí sabe aquello que no le he manifestado:
Había yo aprendido a desconfiarle como a cuchillos desnudos
como a juegos ocultos,
de artificio, de manos, de villanos.
Cuando por fin desde un tiempo profano vuelvo a creer en Ella
descubro que su escencia volátil y mutante,
su soplido voraz encendido y helado
su paso de araña por mi oreja crédula,
su seducción feroz de sierpe engañosa
es de puro hermoso que me suena, inaferrable.
Y se me da el milagro:
Comienza de nuevo a visitarme, multiplicada,
con mil vestidos diferentes enjoyada y distinta
uñas de nácar
labios de hielo
Desnuda todo ante mí: sus pechos porcelánicos
y sus pústulas sin remedio
alarga manos de luz y algas y serpientes acuosas y me toca
me anuncia su presencia
y se evade de mí y me deja.

Palabra lunar, nocturna, me persigue en mis andanzas
a través del triperío de mi barrio de la penitencia y huye
sabiendo como sabe que su esencia es mi esencia
que sin ella se pierden las piedras encontradas
y no hay cirios ni libros, ni torturas ni muerte
que pueda yo poblar de imágenes abyectas o líricas
en la pelea diaria del negro sobre el blanco
en el deseo enfermizo de decir cómo es la sangre
cuando brilla chorreando su rojo modo de llorar
desde camiones visitados por chicos de navaja
en las noches infames de mi vergüenza.
Tal vez sea por eso.
Tal vez por eso no quiere aparecer de día su fuego frío.
Viene sólo de noche, siempre de noche.

lunes, 12 de octubre de 2009

SONORAS, LEVES MUTANTES NOCTURNAS

SONORAS, LEVES MUTANTES NOCTURNAS

Siempre llegan cuando estoy durmiendo
Torpes mutantes que trepan por mi cama,
Invisibles, sonoras, como un soplido un tanto ausente,
Murmuradas y fugitivas.

Son palabras perdidas, soñadas, olvidadas.
Se acercan con su séquito de imágenes ingrávidas
Sugerentes, equívocas, polivalentes.

Nunca sé qué buscan en mí. Por qué a mí
Si apenas salgo del silencio de la máquina de vivir
Para entrar en el solitario hueco de la noche
Sin otra fortuna que algún sueño absurdo
Sin otra estrella que algún intento más,
Tan absurdo como el sueño.

Pero ahí están, cabalgando en el aire,
Alrededor de mis orejas que no quieren perder su rumor
Y se agrandan como cálices
Hasta sentir su aliento con el que velan
Miradas circunflejas de personajes soñados,
Para por fin dejar oír su canto de sirenas
Que inolvidable para el alma,
Se borra para la pluma apenas despierto.

jueves, 8 de octubre de 2009

OTROS CANTOS, LA MISMA ROSA

OTROS CANTOS, LA MISMA ROSA

No sé si un día
pero aún se me borran cuando despierto
de la vida en el plano de Yetzer esas torpes palabras
venidas de la luna, Yesod, ese acuoso lugar violeta
donde uno en sueños
quiere volar y vuela, quiere cantar y canta.

No sé si un día
pues ahí siguen los muertos que respiran
alineados bajo su frazada de cartón mojado.
Ahí sigue la mochila sin colegio
trapos sin almohada
y es que bajo un manto de estrellas
duermen los castrados qlipoths
respirando iniciáticos la muerte.

No sé si un día
ya que el destierro de mi verbo vacío
parte de un Oriente de autopenitencia
acaso por inocente traición al texto madre.

Culpable inocente amo también la Rosa Nombrada.
Se la pagó con sangre.
Ponerle plomo a su fragilidad de seda
algo de plomo para que no levante vuelo,
como se hace con los vestidos tenues de verano.

Tal vez entonces, tal vez... entonces...
la máquina de vivir y el
solitario hueco de la noche
dejen de ser Etéocles y Polinice.

Los alineados muertos que respiran bajo la lluvia
tal vez entonces, tal vez... entonces...
sean resucitados retroalimentados abrigados
y esas palabras que trepan torpes por mi cama
y cabalgan alredor de mis orejas cuando duermo
dejen de borrarse para la pluma
cuando despierto.