sábado, 21 de noviembre de 2009

INDIVIDUACIÓN

Siento temblar en mí a mi barrio de la sangre.

La medianoche estalla de frío en un estrellerío mudo.
Camino y escucho al silencio
llegar desde atrás
con sus ecos de túnel.

Desdoblada en algo siniestro
la luna de los poetas miente dibujos en la vereda:
siluetas móviles de hojas de plátano,
ellas inesperadas como roedores,
hojas que se mueven y deslizan
como posibles ratas.

En Mataderos la sangre corre por el costado de las veredas.
Es inútil que trates de no oler
de no mirar,
Ahí está la sangre chorreando de los camiones
en la madrugada,
en el crepúsculo.
Combate del pasado y el presente
desde los ayeres me exploran con asombro
aquellas fragancias del papel tibio,
tinta en palabras frescas,
aroma olido de los paraísos de las acacias,
aquel buscar palabras típicas de poeta
archivo irreparablemente borrado
delete sin copia de seguridad.


El silencio del sábado a la tarde,
es como la paz después de la guerra.
La muerte se huele a través de las grandes heladeras de acero
cargadas con los cadáveres que comerás mañana,
conservados con líquidos que emanan gases letales.

Siento temblar en mí a mi barrio de la sangre.

5 comentarios:

  1. Mi abuela me contaba como chorreaba la sangre de los camiones que subian del matadero de mi ciudad, sangre que corría por las cunetas, pero no era sangre de reses, era sangre de hombres y mujeres, era la sangre sobre la que construyeron su regimen de miedo y dolor.
    Me han gustado mucho tus poemas.

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  2. Gracias X-C por tu comentario.
    Quiero pasar por tu blog, y anotarme como seguidora. Espero lograrlo. Todavía no tengo práctica con ésto de los blogs.
    ¡Saludos y nos leemos!

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  3. Gracias por tus lecturas, Iride; tu Epílogo es hondo como una noche sin estrellas y presenta la vida sin falta de escondite.

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  4. "Entonces,
    no habrá portal donde esconder los huesos".

    Sin escondites somos lo que somos, nada más: fragilidad, fugacidad, dos o tres suspiros hondos que se mueren con la noche.

    Lo que sea, aunque poco. Que sea esperanza, no?

    Que sea real.

    Afectuosos saludos.

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  5. Recién hoy, Miguel Eduardo Bórquez, abro este blog, ingrata hasta para con mis versos. Y hoy es 28 de octubre de 2010.
    Te pido mil disculpas, no sabía que habías pasado por aquí. Fue grato leer tu comentario. Siempre creí que armar un blog es una pérdida de tiempo. Tal vez lo sea. Pero cuando aparecen estas señales luminosas, los amigos invisibles que de pronto nos dicen que estuvieron junto a nosotros sin que nos diéramos cuenta, entonces, el tiempo invertido valió la pena. Gracias amigo Bórquez Miguel Eduardo. Un abrazo.

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